La utopía de la “nueva normalidad”

Cuando las autoridades dijeron que la ciudadanía debía acostumbrarse a una nueva normalidad no solo se equivocaron en el concepto sino también en el contexto. Decir que hay que aprender a convivir con el virus es como si llegaran ratas a una casa y se dijera que hay que tolerarlas; lo malo es malo y se debe actuar como tal y es por eso que si desde el día 1 las autoridades hubiesen tomado medidas drásticas y fundadas en el rigor y sin ningún trauma político se hubiese hecho caso a las recomendaciones de la Presidenta del Colegio Médico estamos seguros que hoy en día tendríamos una realidad diferente, no exenta de complicaciones pero sin el problema sanitario y social que va in crescendo.

Además, decir que no estábamos preparados sanitariamente para esta pandemia es reconocer ambiguamente que nuestro sistema de salud es paupérrimo con o sin el Covid 19; si no tenemos insumos básicos suficientes menos tenemos especialistas y técnicos, ni hablar de la infraestructura y los protocolos medianamente efectivos no existen si no se cuenta con recursos. Las autoridades pueden decir muchas cosas, la semántica da para mucho, solo que con la boca y un palo jamás se podrá hacer un rancho.

La economía de los chilenos ha caído de golpe, la cesantía según algunos economistas podría llegar al 10% solo en Santiago, el comercio vive su peor momento pues si hay desempleo el consumo cae en picada, llegan los sobreprecios y los especuladores que nadie sanciona hacen de las suyas; el detestable efecto dominó comienza y entonces nos preguntamos ¿a esta nueva normalidad deberíamos acostumbrarnos?

La autoridad apela a que los ciudadanos deben ser responsables, por cierto, y es ahí donde debe imperar el rigor efectivo de la ley sanitaria, desobedecer la cuarentena no debe jamás ser opción de un ciudadano bien nacido, en cada chileno que muere hay responsabilidades compartidas pero los únicos que salen airosos y con creces son el personal médico que nos honra con su trabajo y su dedicación, cuando se escriba la historia ellos estarán en el lugar de honor.

La nueva normalidad es solo una utopía, un canto de sirena que en algún momento quiso hipnotizar a los incautos, hoy es tiempo de sobrevivir, ser responsables y honrar con nuestras acciones a los que ya no están y esperar que en algún momento se reactive la verdadera normalidad que espera el país, y es ver gente en los paraderos felices viajando a sus trabajos o quehaceres, estudiantes a sus afanes y una vida que hace un tiempo atrás nos parecía rutinaria y normal.

Wos!